¡Una ventana abierta al mundo! Todo lleno de colores, con sus pasillos perfectamente distribuidos, las cosas que están más a la vista las que no... Lo que cambian cuando te vas a otro país! Podría pasarme las horas muertas entre los estantes, descubriendo más y más productos. Hay cosas que son inimaginables, bien porque el formato es completamente diferente -como la mostaza en tubo estilo pasta de dientes- Las costumbres del país de cocinar lo menos posible y tener al menos dos pasillos dedicados a los platos precocinados (sin contar el de las latas de la comida ya hecha...).
Nunca había pensado la de cosas que se pueden aprender sobre un país, su gente y sus costumbres trabajando de cajera en un supermercado (Nota mental: si algún día me da por tener hijos, los mandaré a sacar conclusiones al respecto. En caso de no tenerlos, intentaré convencer a mis amigos de que manden a los suyos con el mismo enriquecedor propósito)
-la paya-
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Vaya.
ResponderEliminarVeo que el tema supermercados es recurrente en el grupo, aquí (bololandia) y allende de los mares.
Me alegra.
Opino como tú, que, efectivamente, en un supermercado se "ven" muchas cosas. Y andando por las calles también, o en el autobús, ....