lunes, 29 de junio de 2009

Manteles

Así, para despedir el mes he de contaros el secreto de una buena cena. Un poco de intriga para poneros en situación: después de unos 18 meses de estancia en esta ciudad, ya conozco a algunas personas a las que invitar a casa a cenar y este fin de semana ha sido especialmente prolífico en ese aspecto. El sábado vino a casa una pareja, española ella, inglés (y vegetariano) él. Lo pasamos bastante bien, son naturales y eso me gusta. Lo primero, los saludos, a continuación les dije que podían hacer una visita (no guiada) por la casa así que mientras yo terminaba los preparativos en la cocina ellos me iban gritando sus impresiones… mola.

El mantel: echo un cristo. Salpicado de vino, aceite de berenjenas etc. Y cuando llegó el momento del Ruavieja las risas se multiplicaron.

Ayer, domingo vino otra pareja, búlgaros ambos. Ella trabaja conmigo y solemos coincidir en las comidas así que hemos llegado a conectar un poco. A su marido lo ví una vez, pero tiene no sé qué tipo de premio de profesor del año o algo así para pasar 2 años dando conferencias por el mundo. Los saludos ya empezaron raro, y él estaba muy cortado. No quisieron hacer recorrido por la casa y no se sentaron hasta que yo no aparecí en el salón. Otro símbolo de mal agüero, pregunté qué querían beber a lo que respondieron al unísono: zumo. (En ese momento pensé que yo era la rara, porque no tengo bebidas no alcohólicas en casa…). Bueno, hubo un momento que al hombre le pareció espectacular confesión: que de joven le apasionaba leer los diccionarios debido al cambio repentino e inesperado de tema entre alguna palabra y la siguiente...

El mantel: impoluto, y eso que finalmente hubo botella de vino y mejillones en escabeche.

En casa de mis padres, cuando se manchaba el “mantel de gala” durante una comida, cena de celebración mi madre se enfurecía (con mayor o menor grado dependiendo de la naturaleza de la mancha y, consecuentemente del esfuerzo que iba a llevar quitarla), pero mi padre siempre decía (especialmente si la mancha era debida a algún tipo de bebida): “¡alegría, alegría!”. Ya soy plenamente consciente de la importancia de un mantel bien sucio.

-la paya-

miércoles, 24 de junio de 2009

Una rápida

Majos, he salido un momento al baño, el cual es compartido con varias oficinas como esta en la que yo trabajo. Para el mismo piso hay un baño de señoras con tres tazas (no exactamente de té, aunque bien mirado es donde acaba), uno de caballeros que no sé cómo es y uno de minusválidos con mogollón de espacio y que tiene el lavabo dentro. El caso es que la puerta del de señoras y el de minusválidos están literalmente separadas por el marco de cada una de ellas. Yo ya tenía la mano levantada para abrir la puerta del de señoras y se ha abierto el de minusválidos, del que ha salido un tipo inconmensurable, no ha habido choques ni sustos ni nada, pero no he podido evitar preguntarme de qué tamaño pueden llegar a ser las deposiciones del caballero, dado el edor filtrado por la cercanía de la puerta, que ha sido inspirador de mi pensamiento...

-la paya-

martes, 9 de junio de 2009

Ya no me acordaba

Con esta memoria de pez que tengo, ya no me acordaba de lo que es el viento. No, no son tus orejas en movimiento, ni no sé qué historia de presiones. El viento es una colección de ráfagas de aire que soplan en diversas direcciones a lo largo del día para que siempre te cueste el triple moverte en bicicleta, especialmente cuando llevas dos meses fuera de circulación... Pero no me importa, se me van a poner unas piernas... de las de mujer muy mujer de toda la vida.

-la paya-

lunes, 8 de junio de 2009

Enfermedades

Como está de moda el tema de la gripe pues he estado investigando un poco y parece que los virus (al menos los de la gripe) se conservan mucho mejor en frío. Aparentemente hasta 30 días. Total, que se me ha ocurrido que virus hay siempre, pero como en invierno duran más, pues es más fácil cogerlos (vamos que soy de las más listas, porque lo he pensado yo sola, ¿sabes?). Entonces surgen otras preguntas ¿qué pasa en los países más cálidos? ¿son las "enfermedades comunes" diferentes de las de acá? ¿y los virus no se mueren nunca? ¿y los mosquitos? me suena que necesitan agua y buena temperatura para que las larvas crezcan felices, pero, si en invierno no hay mosquitos... ¿cómo ponen los huevos? ¿los dejan por ahí antes de que llegue el invierno y se "reactivan" con el calorcito o qué?

-la paya, que parece que hoy no curra porque se ha caído el servidor...-

sábado, 6 de junio de 2009

Una verdadera mujer

Hola majos,

Pues a falta de compañía esta tarde me he puesto a ver la tele. Aprovechando la ausencia de Merlin me he metido entre cuerpo y espalda un especial de sostenes y bragas. Debe ser que eso crea curiosidad siempre, sobre todo saber qué tal quedas tu respecto a las señoras que los enseñan. 

En eso estaba yo  recapacitando sobre la desnudez, la celulitis y su distribución anisótropa en "my body", viendo cuerpecillos desprovistos de grasa en la tripa, y la que sí que había en culos redondillos, cuando apareció una señora que se dedicaba a diseñar sostenes y bragas. 

La señora me llamó la atención porque ya la había visto aquí en el barrio. Es como una señora francesa de hace un siglo o más. Cinturilla, pelo decolorado rubio recogido en un moño, vestido que acentuaba su complexión sinuosa.

Pues después de enseñar los modelitos en los que consistía la colección, la señora se puso a postular verdades absolutas, como lo que era "una mujer, una mujer verdadera". Démonos cuenta que si esa mujer saliera hablando así de la humanidad, de hombres y mujeres, y se atreviera a decir como es un "un ser humano, un ser humano de verdad" nadie hubiera dudado que a esta señora, no estaba muy cuerda. Claro, porque a un ser humano de verdad le atrae todo aquello que supone levedad...

Volviendo a la idea de las identidades que llevamos todos a cuestas, que las ordenamos dependiendo de la última película que hemos visto, los amigos con los que hemos estado, si hemos estado tristes...me resulta complicado pensar en esta señora que cada día coge su identidad de hembra, mujer femenina, y la pone delante de todo. Es difícil tener un control de sí mismo tan fuerte. 

Pues sí señoras y señores, una vez más esta sociedad de borregos de la que hacemos todos parte, se dedica a decirnos como pensar y como actuar. Que las hay más y las hay que menos, pero a las mujeres de verdad, les gusta la levedad, a que no lo sabíais.

jueves, 4 de junio de 2009

Mejillones en escabeche

¿De dónde vienen? ¿a quién se le ocurrió semejante maravilla? Aquí parece que tienen bastante cultura de conservar todo tipo de cosas (especialmente vegetales) en vinagre, por aquello de que en otros tiempos no todo tipo de alimentos eran accesibles en cualquier momento. Parece que siguen conservando la costumbre (y nunca meor dicho), pero nunca se les ocurrió que si mezclaban un poco de vinagre con aceite y ... ¿pimentón? ¡Bah! ¡todavía me estoy chupando los dedos!

Benditos los árabes que, según wikipedia, son los originarios del invento. Ahora, que el estómago no lo tengo de amianto y con una latita tengo movimiento intestinal un mes, pero sarna con gusto no pica. Ahí queda eso.

-la paya-