sábado, 19 de enero de 2008

La lluvia nunca vuelve hacia arriba

Acabo de darme cuenta de que soy una persona estupenda :) En serio, pero es que más o menos ya sé porqué y tiene mucho que ver con esas pequeñas cosas en la vida que me hacen disfrutar. Hoy por ejemplo me he llevado un alegrón porque me ha llamado mi casero para decirme que viene mañana a solventar mis necesidades. Os cuento, llamé el jueves para preguntar cómo funciona la alarma, que resulta que tengo alarma, y que tiene además una cosa que se llama... botón de pánico! Además al aspirador le falta un tubo, justo ese que te permite aspirar la alfombra -sí, vivo en una casa con alfombra- si tener que ponerte de rodillas... bien, pues mañana viene, no sé muy bien si con el tubo o con un aspirador nuevo y, para finalizar la faena, les he pedido un sofá cama, para que cuando vengáis a verme no tengáis que dormir en el suelo, a lo que han dicho que están de acuerdo en poner una cama en la habitación pequeña, y que podemos discutir los detalles en persona.

Ya escribiré mis memorias del casero para que estéis al tanto. Decía que con un simple detalle, como una llamada telefónica de mi casero, se me ha puesto una sonrisa de oreja a oreja. Y es que eso de intentar ver siempre el lado positivo de las cosas da sus frutos! Disfruto de la lluvia porque sé que al llegar a casa me voy a dar una ducha calentita que me va a dejar super relajada y super bien, y porque además las plantitas por aquí son verdes, y porque puedes ver caracoles en los jardines, y porque ves a la gente que hace migas con otra gente quejándose de lo malo que es el día y...

Eso, que tampoco voy a pensar mal de una persona porque sí. No me da miedo la gente, es verdad, Amparo, ahí tuviste un gran acierto, pero es por eso, porque me gusta recordar lo bueno, así que el porcentaje de gente mala que hay en el mundo, no llega al 10% -ni por asomo!- así que merece la pena conocer al otro 90%

Voy a alargarlo un poco más: normalmente basamos nuestras acciones en las malas experiencias pasadas, pero ¿por qué no basarlas en las buenas? El dicho ese de "la violencia genera violencia..." es más bien aquel de recoger lo que se siembra... Venga, todos hemos tenido y tendremos desilusiones en la vida, pero ¿por qué vivir siempre esperando el momento de la desilusión en vez de disfrutar todos los demás momentos?

Y termino con una anécdota, que no quiero alargarme mucho más, tengo que salir a disfrutar de la lluvia! Ayer me fui a un pueblo en el culo del mundo, porque tiene la piscina más cercana a mi casa que he encontrado hasta ahora. Entré en el recinto, hice mis averiguaciones de precios y horarios y al salir, quise acercarme a un centro comercial gigante que hay ahí para comprarme una radio. Pero estaba un poco desorientada así que le pregunté cómo llegar a una señora que salía... Hizo un amago de explicación y luego me dijo, "si quieres te llevo, que va a ser más rápido que contártelo, tengo el coche ahí". Hice un balance de la situación, una señora mayor, pequeña y delgadita, con un acento simpático -yo soy un mostrenco, fijo que la puedo en caso de apuro-, y me fui con ella. Incluso me hizo una ruta turística por el pueblo, esta es la iglesia, nuestro único monumento, ese es el mejor bar del pueblo, cuando salgas de aquí, en vez de ir por donde te estoy llevando, sigue todo recto esta calle hasta el final... ¡Me encanta que haya gente así por el mundo! ¡quiero conocerlos a todos!

-la paya-

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