jueves, 17 de enero de 2008

Comienzo de una nueva vida, ¡la mía!

Es un punto de vista un tanto vertiginoso, pero es lo que hay. Es lo que pasa cuando te vuelves, ya por fin, independiente -vamos a dejar de lado la dependencia emocional-. Una nueva vida comienza y es la tuya, sí, la tuya y la de nadie más. Merece la pena pensar sobre ello aunque en mi caso es un poco drástico por eso de haber cambiado hasta de nombre -en sentido figurado y exclusivamente debido a la diferencia de pronunciación-
Hay momentos en los que pienso que ha llegado la hora de este nuevo ciclo, por otro lado natural por aquello de la evolución de las personas -la no descrita por Darwin- Otras veces llega el miedo, miedo a la incertidumbre, al siguiente paso, si es que hay alguno. Es momento de enfrentarse al abismo del futuro y construir los puentes pero... ¿dónde debo construir los pilares que lo soporten? ¿cómo de largo será el puente y... qué hay al otro lado?

-la paya-

1 comentario:

  1. Bueno, de momento ves poniendo piedra a piedra, y ya verás que después tienes una pirámide hecha.
    Venga ánimo, otra pinta!!!

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