jueves, 22 de marzo de 2007

Mi próxima vida en un zulo...

Sí, ya sé que zulo es una palabra un poco así, pero es la verdad... me voy a explicar, que si no, no nos vamos a entender...
Resulta que después de un periodo de tiempo más o menos largo, porque prefiero no precisar estos detalles, que sino me angustio, pues resulta que ya me han buscado otro proyecto...
Debido a que necesito utilizar diferentes conexiones con certificado oficial y cosas así... pues no puedo realizar el trabajo desde mi oficina actual... a la cual, después de estos 9 meses que llevo aquí pues he cogido cariño.... me encanta su gran ventanal a pie de calle que tiene a lo largo de toda ella, desde la que puedo ver la gente que pasa, si hace frío, aire, llueve,... o cosas de esas... además después de tanto tiempo, ya conozco las caras de los que pasan, a qué hora van y vuelven... y depende de a quién vea pues ya sé qué hora es...
La cosa es que ayer fui de visita a mi nuevo habitáculo de trabajo... al entrar en el edificio me dio una sensación muy buena, se respiraba amplitud,... tenía altos techos y a la vez y no se muy bien por qué resultaba ser un lugar que daba sensación cálida...
Me fue a buscar al vestíbulo una de mis nuevas compañeras de trabajo... y me acompañó a la sala-laboratorio-zulo...
Pasamos una puerta y empezamos a bajar unas escaleras estrechas, a medida que bajábamos la calidez anterior se iba transformando en un frío extraño... y no sólo era sensación, no, es que la temperatura según íbamos bajando era cada vez menor...
Dos pisos más debajo de la superficie (es decir un segundo sótano) llegamos al final de la escalera, caminamos unos metros y llegamos a una puerta... la abrió y allí estaba... un cuarto, no más grande que el comedor de una casa, oscuro, frío... con cuatro puestos de trabajo (uno de ellos será el mío) ...y poco más... lo mejor de todo es que lo llaman laboratorio...
Y digo yo... cómo será mi vida allí dentro de unos días?...la verdad es que no sé cuándo me trasladan, pero estoy a la espera de que me den la orden... y mientras hoy llevo todo el día mirando por la ventana, para intentar exprimir al máximo esta alegría que me da el poder ver la luz del sol...
Mira! ya van a la cafetería el chico del abrigo gris y la chica de las gafas de sol... sí, deben ser más o menos las doce de la mañana....
-Enriqueta-

viernes, 16 de marzo de 2007

Una historia como otra cualquiera...

Voy a contar una historia, de esas que empiezan y no sabes cómo van a terminar...de esas que dejas que fluyan de tus dedos sin pararte a pensar en lo que estas poniendo, de esas que a lo mejor no tienen sentido pero piensas que podría tenerlo... de esas que son tan reales y tan actuales que el tiempo aún no ha dejado que llegue su fin...
La verdad es que tipo de cosas lo hago a menudo, me gusta escribir, me siento escritora, no sé si escribo cosas que gustan o no, pero no me importa, me gusta dejarme llevar por un bolígrafo o por las teclas de un ordenador...así que sigo, sin parar y sin releerlo,...a ver qué sale!....

“Todo comenzó hace unos años, cuántos?...pues no tengo ni idea, la verdad, pero tampoco creo que sea algo relevante, no?...
Pues eso, a lo que iba, que la cosa empezó hace unos años, cómo empezó, pues a escondidas y entre mentiras, es decir, comenzaron a verse, para él era una relación seria, para ella, un pasatiempo...se veían en secreto y ella a la vez estaba jugando con otras personas...se perturbaba algunas veces pensando en que estaba engañándole, pero a la vez era incapaz de contener sus deseos,...era un círculo raro en el que se movía...era un mundo que nada tenía que ver con el que había soñado desde pequeña...
Siempre había soñado con enamorarse de un chico, y pasar con él el resto de su vida... ya ves, y ahora estaba de ojos a la gente con un novio con el que se casaría...y de puertas para dentro, con una tapadera y una vida llena de locuras...

Su relación con él se iba deteriorando, pero a la vez había algo que a ella no le dejaba terminar con esto, no sabía bien qué era, pero era algo muy fuerte...algunas veces se engañaba pensando en que era algo temporal, que era una mala racha, que sí, que estaba enamorada de él...
Él por su parte, no podía pensar ni imaginarse todo lo que había detrás de una relación que no acababa de ir bien, pero seguía ahí, intentando que las cosas fueran mejor, él la quería, estaba loco por ella, no cabía en su cabeza la idea de que algún día rompieran...

Y así pasaban los días, cada vez más distanciados físicamente, no había apenas caricias entre ellos, pero seguían viéndose a diario, hablando...y mientras ella, cuando estaba sin él le era infiel, y cuando estaba con él, la infidelidad era de pensamiento, que quizá algunas veces es incluso peor que la física...buscaba en otras personas lo que no tenía en su relación, buscaba el placer, o quizá sólo buscaba la emoción de no ser descubierta, quizá no lo necesitara, pero era un sentimiento raro el que tenía cuando acababa una noche en la cama con algún desconocido y su novio no se enteraba... quizá lo suyo fuera una enfermedad, no lo sabía, pero lo cierto es que era así...

Un día todo cambió y la relación se rompió, por fin ella se dio cuenta de cuál era el problema, por fin cortó de raíz y dejo de engañarse, se dio cuenta de qué cosas buscaba de verdad que no encontraba en su pareja, de por qué no era feliz, de por qué sentía que le faltaba algo, que no estaba completamente feliz...
Un día conoció a Lucía y su vida por fin se transformó....”


Bueno pues ya está, ya he terminado mi historia, no sé ni cómo ha quedado, pero hay veces que es mejor no retocar lo escrito...hay veces que la espontaneidad es un punto muy importante...
Espero que os guste, y que paséis un buen fin de semana, yo de momento esta tarde-noche me tomaré unas cañitas con La Paya....qué ilusión más grande!
Feliz fin de semana!
-Enriqueta-

martes, 13 de marzo de 2007

Yo no creo...
que la locura esté muy lejos de cada uno de nosotros...
que haya un abismo entre lo real y lo irreal...
que la vida sea un camino de rosas...
que el amor termine con los años...
que la amistad de verdad se estropee...
que las palabras valgan más que los silencios...
que los sueños sean inalcanzables...
que en los corazones no exista el dolor,...




“ En la locura... la vida
En la realidad... lo inexplicable
En el deseo... la carne
En la noche... la luz
En las lágrimas... la alegría
En las palabras.... mi silencio
Y en mi corazón... la herida del dolor.”


-Enriqueta-

miércoles, 7 de marzo de 2007

edificios inteligentes

¡Cómo mola trabajar en un edificio inteligente! ¡si es que todo son ventajas! En mi lugar de trabajo la calefacción y el aire acondicionado están centralizados, por lo que no se ha considerado necesario que las ventanas se puedan abrir, en el caso extremo -que ya ha sucedido varias veces- de que la temperatura programada no sea la adecuada (asándonos cual pollos en agosto con la calefacción puesta). Las puertas tienen, por el lado de fuera, una cerradura electrónica, de esas en las que hay que marcar la clave correcta para que se abran. La puerta de acceso al edificio tiene una cerradura que se abre, electrónicamente al aproximar un llaverito al cajetín. Afortunadamente, para salir, todas las puertas tienen picaporte interior manual.

Desconozco las capacidades de nuestro "HAL9000" particular pero, en un lugar donde se producen cortes eléctricos al menos una vez por quincena, todo esto se traduce en grandes inconvenientes. No sólo no se puede entrar en los laboratorios, que se pierdan datos (porque la conexión a internet no funciona si no hay luz y llegan periódicamente), que los programas que deben ejecutarse a las horas programadas no se realicen, con el consiguiente retraso en la exposición pública de los resultados diarios... ¿habrán pensado alguna vez que los cultivos de células que tienen en algunos laboratorios mueren si varían sus sondiciones durante digamos... una hora?

Ya es la segunda vez en seis meses que muere una rata en algún conducto de ventilación, y claro, los conductos no se limpian solos... hay que esperar a que alguien lo haga... o a que termine de descomponerse el cadáver. ¡y sin poder abrir las ventantas!

-la paya-

domingo, 4 de marzo de 2007

experiencia fnac Vs compras "en vivo"

Todo empezó allá por el 13 de enero, día en que entré por vez primera en la página de fnac. Allí descubrí un mundo perfecto, en el que pude encontrar cienes y cienes de deuvedeses, cedeses y libros a precio de ganga (no todos, claro).

La página está muy bien diseñada, para que tú puedas seleccionar, sin cargo de conciencia todos los artículos que puedas desear comprar que, en mi caso eran muchísimos. Después puedes hacer una selección de los artículos que más te gustaría comprar, para seleccionar entre éstos los que puede ser más probable que compres y así hasta que, finalmente, decides la cantidad exacta de euros que estás dispuesta a gastar y eliges los artículos que de verdad vas a comprar.

En mi caso esta selección de la selección de la selección duró bastante tiempo pero finalmente me decidí por cuatro películas, que solicité a través de la misma página sin ninguna dificultad.

Allí constaba que los artículos serían entregados en 15 días así que con toda la ilusión del mundo comencé la espera.

Dos semanas pasaron y ninguna noticia obtuve. Una semana más comenzó a preocuparme y me puse en contacto con el servicio de atención al cliente, en el que me informaron de un problema con uno de los artículos, que no lo habían recibido... concluimos que les concedía tres días más y si no llegaba, me fueran mandando las otras 3 películas.

Una semana después (es larga la historia), ¡seguía sin tener noticias! volví a llamar y, entonces sí, se dieron por enterados, porque al día siguiente tenía un mail de confirmación informándome que mi pedido se había desglosado en dos pedidos (de los que sólo me cobrarían los costes de envío de uno de ellos).

Justo una semana más tarde tuve que volver a llamar, preocupadísima porque seguía sin tener mi pedido, pero debí precipitarme porque horas después tenía ya el aviso de que tres de mis pelis habían llegado a mi domicilio.

¡Qué emoción, qué alegría! no cabía en mí de gozo y, tres días más tarde llegó la cuarta... pero entonces vino el susto y es que una de las pestañitas que sujetan el DVD estaba rota, con lo que rodaba por la caja.

Ya que he pagado por un artículo nuevo, llamé para pedir que me lo cambiaran, y parece que sí, que lo van a hacer, ya han enviado a un mensajero a recoger el objeto defectuoso y aún tengo la ilusión de que en esta semana pueda, por fin, terminar esta aventura...

Conclusión: viviendo a 70Km de Madrid... ¿quién quiere comprar artículos por internet, cuando te los puedes llevar puesto y visitar a algún amigo?

Esto enlaza con una carta al director que he leído hoy en el semanal en la que se hace una reflexión sobre internet, esa "ventana al mundo" y lo vagos que somos, que ya podemos hacerlo casi todo sin movernos del sofá. Primero para cambiar de cadena sin levantarnos y después haciendo la compra de la semana sin salir de casa...

La verdad es que las tecnologías nos facilitan la vida, pero no conviene abusar, no se puede permitir que el placer de ir a "la plaza" -del mercado-, por citar un ejemplo, y ver el ambiente que hay no se puede perder. Quién sabe si en unos años acabaremos bebiendo en casa solos y abastecidos por "tele cerveza".

-la paya-