Sí, ya sé que zulo es una palabra un poco así, pero es la verdad... me voy a explicar, que si no, no nos vamos a entender...
Resulta que después de un periodo de tiempo más o menos largo, porque prefiero no precisar estos detalles, que sino me angustio, pues resulta que ya me han buscado otro proyecto...
Debido a que necesito utilizar diferentes conexiones con certificado oficial y cosas así... pues no puedo realizar el trabajo desde mi oficina actual... a la cual, después de estos 9 meses que llevo aquí pues he cogido cariño.... me encanta su gran ventanal a pie de calle que tiene a lo largo de toda ella, desde la que puedo ver la gente que pasa, si hace frío, aire, llueve,... o cosas de esas... además después de tanto tiempo, ya conozco las caras de los que pasan, a qué hora van y vuelven... y depende de a quién vea pues ya sé qué hora es...
La cosa es que ayer fui de visita a mi nuevo habitáculo de trabajo... al entrar en el edificio me dio una sensación muy buena, se respiraba amplitud,... tenía altos techos y a la vez y no se muy bien por qué resultaba ser un lugar que daba sensación cálida...
Me fue a buscar al vestíbulo una de mis nuevas compañeras de trabajo... y me acompañó a la sala-laboratorio-zulo...
Pasamos una puerta y empezamos a bajar unas escaleras estrechas, a medida que bajábamos la calidez anterior se iba transformando en un frío extraño... y no sólo era sensación, no, es que la temperatura según íbamos bajando era cada vez menor...
Dos pisos más debajo de la superficie (es decir un segundo sótano) llegamos al final de la escalera, caminamos unos metros y llegamos a una puerta... la abrió y allí estaba... un cuarto, no más grande que el comedor de una casa, oscuro, frío... con cuatro puestos de trabajo (uno de ellos será el mío) ...y poco más... lo mejor de todo es que lo llaman laboratorio...
Y digo yo... cómo será mi vida allí dentro de unos días?...la verdad es que no sé cuándo me trasladan, pero estoy a la espera de que me den la orden... y mientras hoy llevo todo el día mirando por la ventana, para intentar exprimir al máximo esta alegría que me da el poder ver la luz del sol...
Mira! ya van a la cafetería el chico del abrigo gris y la chica de las gafas de sol... sí, deben ser más o menos las doce de la mañana....
Resulta que después de un periodo de tiempo más o menos largo, porque prefiero no precisar estos detalles, que sino me angustio, pues resulta que ya me han buscado otro proyecto...
Debido a que necesito utilizar diferentes conexiones con certificado oficial y cosas así... pues no puedo realizar el trabajo desde mi oficina actual... a la cual, después de estos 9 meses que llevo aquí pues he cogido cariño.... me encanta su gran ventanal a pie de calle que tiene a lo largo de toda ella, desde la que puedo ver la gente que pasa, si hace frío, aire, llueve,... o cosas de esas... además después de tanto tiempo, ya conozco las caras de los que pasan, a qué hora van y vuelven... y depende de a quién vea pues ya sé qué hora es...
La cosa es que ayer fui de visita a mi nuevo habitáculo de trabajo... al entrar en el edificio me dio una sensación muy buena, se respiraba amplitud,... tenía altos techos y a la vez y no se muy bien por qué resultaba ser un lugar que daba sensación cálida...
Me fue a buscar al vestíbulo una de mis nuevas compañeras de trabajo... y me acompañó a la sala-laboratorio-zulo...
Pasamos una puerta y empezamos a bajar unas escaleras estrechas, a medida que bajábamos la calidez anterior se iba transformando en un frío extraño... y no sólo era sensación, no, es que la temperatura según íbamos bajando era cada vez menor...
Dos pisos más debajo de la superficie (es decir un segundo sótano) llegamos al final de la escalera, caminamos unos metros y llegamos a una puerta... la abrió y allí estaba... un cuarto, no más grande que el comedor de una casa, oscuro, frío... con cuatro puestos de trabajo (uno de ellos será el mío) ...y poco más... lo mejor de todo es que lo llaman laboratorio...
Y digo yo... cómo será mi vida allí dentro de unos días?...la verdad es que no sé cuándo me trasladan, pero estoy a la espera de que me den la orden... y mientras hoy llevo todo el día mirando por la ventana, para intentar exprimir al máximo esta alegría que me da el poder ver la luz del sol...
Mira! ya van a la cafetería el chico del abrigo gris y la chica de las gafas de sol... sí, deben ser más o menos las doce de la mañana....
-Enriqueta-
