lunes, 27 de abril de 2009

Aprendiendo cada día más

Hola Amparitos!

Este mes de Avril he tenido tantas visitas como fines de semana hay en el calendario. Es decir por aquí han pasado mi hermana, hermano, padres y amigos con sus respectivos.

Lo bonito de invitar a gente a tu casa es que con cada uno haces actividades que con otro, pues ni se te ocurriría. También es la oportunidad para pasar un rato con la gente que casi no te da tiempo a ver cuando vuelves de visita. Con todos ellos he aprendido algo más que no sabía de la ciudad donde vivo. Además todos ellos han sido generosos y he disfrutado de excesos de comida y bebida. Eso ha estado bien.

Lo malo es que te quedas sin intimidad durante un mes. Además me he convertido en el servicio de limpieza con peores medios jamas en la historia porque no tengo lavadora en casa.  También he dejado de lado la natación con tanto preparativo. 

Pero lo peor es que mis padres eran los últimos y es a los que menos caso he hecho y con los que más me he permitido demostrar mi mayor desprecio como si fuera una adolescente. En pocas palabras, que no he disfrutado de su compañía. La paya ya ha hablado largamente de su visita paterna, y creo que mis padres no son de ese tipo. Es decir, que ellos han sufrido tanto o mas conductas paternales como la paya y han sabido comportarse. Es decir, han preferido quedarse en un hotel, comer fuera...etc para no molestar. 

Pues mi padre se ha ido con la impresión de que yo no lo quiero. Fíjense, como me las habré ingeniado yo para que se vaya con esa conclusión. Creo que no es una casualidad que a mi no me importe irme tan lejos de mi familia, ni que cuando vienen aproveche para intentar hacer de vengadora haciéndoles pagar la adolescencia que me tocó. Es decir que soy una cochina rencorosa, señoras y señores. Además no puedo ejercer ni con gusto, porque luego me entra arrepentimiento. 

Por lo tanto, creo que las visitas son altamente enriquecedoras, porque hasta aprendes cosas de ti que no sabías. 


 

jueves, 23 de abril de 2009

Sangre real

Confirmado: sangre real corre por mis venas y por todos aquellos que han recibido una transfusión de mi -ahora más que nunca valiosísimo- fluido sanguineo. Admírese la fotografía adjuta y atrévanse a negarlo: ¡sangre azul riega mis manos! Lo que ya no me alcanza el entendimiento es a discernir si el hecho de que sea azul oscura es de la alta o la baja realeza pero en verdad os digo que he caido muy bajo, tan bajo como me lo permitió el asfalto. Ahora sí que sí, ¡vaya hostia!

Protagonistas de la tragedia griega: una bicicleta, un palo y una amparo. Y dice la canción:
"Hay un palo
en el asfalto
Hay un palo inmóvil en el asfalto
Y una rueda
sobre el palo
Una rueda sobre el palo inmóvil en el asfalto
Y una bici
con una rueda
Una bici con una rueda sobre el palo inmóvil en el asfalto
Y una amparo
motada en la bici
Una amparo montada en la bici con una rueda sobre el palo inmóvil en el asfalto"
Etcétera. En ese momento el palito de los cojones dejó de estar inmóvil en el asfalto, como si le hubieran salido alas de tanto redbull y el muy cabrón se vengó bien vengado. Con el peso de la amparo que montaba la bicicleta cuya rueda delantera pisó al palo, éste tomó impulso, media pirueta con salto mortal y ¡tachán! quiso dejar de ser palo y pasar a una nueva vida reencarnándose en radio (de la rueda de la bici de la amparo). Lo que pasa es que no le salió bien la jugada y en lugar de en dirección radial como los demás, el palo, por llevar la contraria, se puso en dirección axial.

A los otros radios el tema de la competencia no les hizo ninguna gracia y menos siendo un extranjero que no quería adaptarse a las normas así que se declararon en huelga y pararon en seco el movimiento de la rueda delantera de la bicicleta de la amparo la cual decidió, por propia iniciativa, abandonar rápidamente el vehículo sin motor. Como amparo no es normal, no se le ocurrió bajarse de la bici como otras veces sino que, ayudada por la velocidad (que por fortuna no era mucha) estiró las orejas y comenzó a ascender por encima del manillar. Fue un intento absurdo. Influenciada por su infancia con barrio sésamo no cayó en la cuenta de que ella ni era azul ni llevaba capa roja y lo de la física no era su asignatura favorita en el colegio porque tampoco supo preveer que todo lo que sube, baja (y más prontito que temprano).

La he liado parda. No me podía desenroscar de la bici y no podía rodar hacia la acera porque había una valla, pero oí el sonido de un coche y de unas puertas que se abrían y se cerraban y pasos que corrían acercándose. Al final no fue nada más que magulladuras (de diversa índole) pero para más inri los dos individuos que me ayudaron eran policías y avisaron a unos amigos, en total eran 5 y luego llegó la ambulancia (¡qué despliegue de medios!). Y al final cada uno a su casa.

Nota: Esta película está basada en hechos deales. La amparo está convaleciente pero sin roturas, la bici necesita un chequeo completo, la rueda quedó inutilizada para siempre y el palo era un trozo auténtico de rama de árbol y también sufrió importantes daños materiales.

-la paya-

viernes, 17 de abril de 2009

Conclusiones

Ya casi lo tengo. Las ideas me rondan la cabeza, vienen y van, a veces se quedan un tiempo y entonces desaparecen o tal vez perdura un hilillo de la idea que te permite recuperar el tema.

Ya casi he definido lo que quiero hacer con mi vida. ¡Toma ya! ¡Sorpresa! Siempre he dicho que soy una patera a la deriva que va y viene según ordenen las mareas. Aún estoy en ese estado, pero a veces salto y nado en el océano de vacío que me rodea y he visto que puedo, voluntariamente dirigirme de vuelta a la patera usando manos y pies, he tenido entonces la idea de un timón y he comenzado a hacer pruebas con remos a ver si me puedo dirigir a algún sitio. Bien, lo que yo quiero es currar 5 ó 6 meses al año y ganar lo suficiente para mantenerme los restantes 6 ó 7, período durante el cual me dedicaría casi exclusivamente a trabajos de voluntariado en diversos proyectos y países según los pueda encontrar. Cada vez estoy más convencida, lo que aún sigo sin encajar es cuál debe ser mi medio de sustentación durante ese medio año... Habrá que seguir pensando, pero estamos en el buen camino ya que lo más importante y lo más difícil era decidir lo que quería (o sea, lo que haría yo por voluntad propia si fuese rica y no tuviera que trabajar), ahora queda lo "trivial" buscar los medios.

-la paya-

lunes, 13 de abril de 2009

Estimados escritores:

Agradezco sinceramente el esfuerzo que hacen en proporcionar buenos ratos al lector, en informarle, en comunicarle sus sentimientos o forma de pensar acerca de una de sus ideas, en proporcionarle material para sus investigaciones. De veras que lo aprecio. Al mismo tiempo agradecería que algunos de ustedes, que llenan 150 páginas de un libro biográfico de referencias a otros textos, que ya que citan donde poder encontrar información si el lector lo requiere, abrevien la exposición...

No sé quién lo dijo, pero "lo bueno, si breve, dos veces bueno". Y lo digo de todo corazón, sin rencores, por mucho que me esté costando leerme la biografía de un ser humano en las que no sólo se citan referencias a cerca del lugar adecuado para encontrar las cartas originales, sino que prácticamente se incluyen también en el texto... Yo sé que ha investigado usted mucho sobre el tema, que le ha costado mucho trabajo y seguramente largos años recopilar toda la información, pero para mí, esta persona incluta, que sólamente muestra curiosidad sobre el tema, más que ansia de conocimiento, resulta completamente irrelevante que se enviase una carta el 3 de enero y que tuviese respuesta 6 días y medio después, o que se enviase, sencillamente, a pricipios de enero (reconozco que en plena guerra mundial, al menos el mes pueda resultar relevante. Dudo mucho que la hora de recepción de la misma lo sea).

Y eso, que me está costando dios y ayuda llegar al ecuador de un libro sobre Franco en el que casi se especifica el número de matrícula de los aviones que bombardearon tal o cual ciudad (desde luego se detallan los modelos de los bombarderos) y que esto, lejos de darle precisión y credibilidad a la historia, rebaja el interés que una persona como yo, que comienza a tener interés por la historia, pueda tener por terminar semejante mamotreto. Eso sí, llegué hasta este ejemplar por referencias de otro libro "no tan detallado"... La pescadilla que se muerde la cola, supongo, aunque estoy segura que que podría usted reduirlo en un par de cientos de páginas sin perder gran detalle...

Gracias. Atentamente,

-la paya-
(una lectora cualquiera, nada especializada y que encima ha tenido la osadía que tomar prestado el volumen de una biblioteca pública y en un idioma que no domina...)

jueves, 2 de abril de 2009

Si te lo cuento no te lo crees

Porque ayer hizo un día español. Vale, confieso que fue sólo un rato... Ayer, a medio día, lo que aquí ya laman "tarde", salió el sol. Pero no unos rayitos aislados, sino un sol radiante, de los que calientan con ganas.

En esos momentos yo siempre me alegro de llevar conmigo la mochila de supervivencia así que salí de la oficina, me monté en la bici y ¡ale! a disfrutar del paisaje. Elegí volver a casa siguiendo un sendero a la orilla del río y más o menos amedo camino había un banco vacío. Allí heché raíces.

Lo primero, el avituallamiento: un plátano que me supo a gloria y después observación, paz y tranquilidad. Un rato después del encuentro con mis pensamientos, saqué un librillo que meto y saco de la mochila todos los días y a ver si me acuerdo de lo que es seguir las líneas con la mirada al aire libre.

Los aterrizajes y despegues de los patos y algunos caminantes y ciclistas desviaron mi atención al principio, pero una vez quitadas las zapatillas y adoptada una postura cómoda en el banco, las letras se fueron apoderando de me mente hasta absorverla por completo.

Ahí estaba yo, recorriendo el corazón de Oklahoma a principios del siglo XX cuando un tipo comenzó a gritar: ¡Jacob! ¡Jacob, ven aquí, deja esos zapatos! y entonces sentí al perro bajo mi banco... afortunadamente el dueño fue más rápido que el pero, el cuál sólo se acercó a olisquear. Bueno, eso, o que me huelen los pies (mal) y Jacob salió pitando... El caso es que pude volver a casa caminando con los pies cubiertos y pedaleando el último tramo sin clavarme los picos de los pedales en la planta del pie.

-la paya-

PS: las desventajas del buen tiempo es que hoy también ha hecho bueno y mi jefe ya no corre en gimnasio sino al aire libre... no, no tenemos duchas en el edificio.