viernes, 3 de octubre de 2008

El número mágico

No han sido números en lo que he estado pensando últimamente, pero este es el que me ha venido a la cabeza. Se puede considerar un número muy especial por muy diversas razones: es un número primo; es un número que hace que el resultado de cualquier otro número por éste o por otro que lo contenga sea par (y por contener me refiero a que sea múltiplo suyo, porque el 23 también "lo contiene" y no me vale).

Dejándonos de chorradas, dos es un límite. Concretamente un límite superior, una barrera. Dos es el número máximo de veces que permites que un error se repita. Dos es el número de veces que estás dispuesta a soportarlo. No sé muy bien cómo he llegado a esta conclusión, en ocasiones pienso que he vivido más de una vida y que me llegan recuerdos repentinos. Éste es uno de ellos.

Me refiero a un error "de otra persona". Vamos a ilustrarlo con un ejemplo: supongamos que tú deseas una relación de pareja "monógama" y descubres, de repente que tu pareja te engaña. Por supuesto esto te sienta como el culo y decides:

a) romper de raíz. Si ahí termina la cosa, bien. Ahora, puede ocurrir que la relación se retome, la otra parte de la extinta pareja pida disculpas, sean aceptadas y se vuelva a convertir en pareja. Y aquí es cuando llega el punto crítico: si la historia se repite y tu pareja te vuelve a engañar, llegamos al número mágico. Dos. Ha sucedido dos veces y este es el límite. Llegados a este punto la decisión de nuevo se difurca (también en dos opciones, qué curioso): se rompe para siempre jamás o se perdona para siempre jamás, independientemente del número de veces que se vuelva a repetir. Sí, a partir de este número ya no hay ningún otro límite, ya no sirve decir "si lo hace otra vez más, esto se acaba", porque no se acaba. A partir de este momento tu esperanza es más fuerte que tu determinación y siempre lo será.

b) discutirlo con tu pareja. Esto es repetirse: se discute, se perdona, si no vuelve a ocurrir, bien, si vuelve a ocurrir, estamos en el mismo punto. El fatídico número dos. ¿Cuántas veces más tiene que suceder para que nos demos cuenta, 4, 15, 79? No hay ningún otro número límite más que el dos...

Aplíquese a discreción bajo cualquier circunstancia.

-la paya-

2 comentarios:

  1. ¿qué te ha pasado Amaparo?

    -Amparito-

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  2. Creo que querías escribir: "... decisión de nuevo se bifurca (también ..."
    Vamos, digo yo.

    Por lo demás, creo que las matemáticas, como ciencia para la decisión de procesos espirituales, no es precisamente exacta. Así que te animo a que te pases a la filosofía.

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