Brugal se está convirtiendo esta semana en mi mejor amigo. Lima exprimida, agua hirviendo, miel y ron justo antes de irse a dormir está sustituyendo al remedio casero de la abuela contra los catarros: leche calentita y cognac. Os vais a reir, pero es lo que mantiene a mis gérmenes a raya. Anoche fue el no va más, tal era la cantidad de mucosa acumulada en mis napias. Para más inri cometí el error (garrafal de Amparo) de tomarme un te calentito según me metía en la cama para comenzar a leer una enciclopedia biográfica de Franco que, no os lo perdáis se llamaba Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo.
Al grano: que no sé si por el té, por el libraco (tal era la excitación, porque lo reservé en una biblioteca cercana hace más de un mes y la nota de que estaba a mi disposición me llegó ayer. Con este grado de detalle no sé si llegaremos al final de la entrada), por los mocazos o qué pero no me podía dormir. Desesperada me levanté de la cama a eso de las 2:45 y decidí prepararme lo arriba citado (que había sustituido por el té, también calentito, pero que no cumplió los requisitos de los lingotazos de las dos noches anteriores), acompañado de una cosa que se llama "crumpets", que es una especie de crepe de unos dos centímetros de grosor y un diámetro de unos 8-10 centímetros, tostados y cubiertos primero con mantequilla, después con miel.
Mano de santo: vuelta a la cama con la taza en la mano, y diez minutos después de terminar el remedio (mientras miraba alguno de los caprichos de Goya, que también me tienen obsesionada) apoyé la cabeza en la almohada, cerré los ojos y dormí plácidamente hasta que el despertador hizo de las suyas.
-la paya-
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Pero quién se llamaba Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo, el dictador?
ResponderEliminarAmparito
El mismo que vestía y calzaba, el caudillo de españa por la gracia de dios y de todos los santos que llevaba de nombre de pila el angelito...
ResponderEliminareste finde me he pasado como 8 horas en trenes con la biografía esta, que es más o menos del tamaño de franco... es decir, que después de 8 horas de lecturas, aún no ha llegado a general (y eso que el libro comienza, prácticamente, cuando ingresó en la academia!)
-la paya-