Es bastante curioso como el cuerpo reacciona ante lo inesperado. Anoche dormía yo plácidamente cuando algo me despertó, debió ser un ruido que no recuerdo porque estaba aún completamente dormida pero inmediatamente abrí los ojos como platos, sin moverme ni un milímetro, a la espera de acontecimientos. Mi cama se movía y los cristales de la ventana vibraban... Durante el primer segundo o así pensé que era un avión volando muy bajo, lo que explicaría la vibración de los cristales, pero mi cama... no, eso no era un avión, tenía que ser un terremoto. Fue entonces cuando mi corazón empezó a latir con fuerza, pero no fui capaz de pensar en nada ni hacer nada, permanecí inmóvil durante los 10 o 15 segundos que duró. Luego ya sí, una vez que empiezan a homogeneizarse los latidos (y a bajar la temperatura corporal que creo que debió subir varios grados) empezé a pensar todo lo que hubiera hecho cualquier japonés durante esos segundos, lo que no sé es cómo de fuerte les late el corazón al ser ya un fenomeno "entrenado, más que esperado"...
Y aquí estoy yo, leyendo cómo cambian las noticias a lo largo del día. Esta mañana era 4.7 en la escala Richter, ahora son 5.2, con fotos del seismógrafo (por supuesto en el epicentro, Market Rasen, a unos 100 Km al este de Manchester). Esta mañana decían que ha sido el terremoto más fuerte de los últimos 20 años, información que, por supuesto, ha sido corregida por "el peor en medio siglo". En fin, una experiencia más para señalar.
-la paya-
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Pues si pues si:
ResponderEliminarhttp://www.emsc-csem.org/index.php?lang=es&page=rye&sub=loc&id=79520
http://www.emsc-csem.org/index.php?page=current&sub=detail&id=79520
http://www.ign.es/ign/es/IGN/Sismologia10Espana.jsp
Aquí también llevamos una temporada en la zona que yo he pasado a denominar "triángulo de los terremotos toledanos", formada por Tembleque-El Romeral-Villacañas. Llevamos una temporadita agitadillos.