El último escrito que voy a actualizar hoy está relacionada con mi culo. Por si alguien aún no lo sabe, los temas de tipo escatológico son mis favoritos... Yo pensaba que la última visita que hice al hospital era la última que me iban a sobetear el culo, pero parece que no, que ahora que el tema de la cicatrización ha llegado hasta la capa externa, es decir, la piel, quieren asegurarse de que cicatriza perfectamente y no haciendo formas raras. Les he concedido el beneficio de la duda y no he querido preguntar si es por motivos de salud o exclusivamente por motivos estéticos. Doy por hecho que sea la segunda opción porque me parece bastante absurdo que una cicatriz en dichosa sea la parte vaya a ser admirada por mucha gente por lo bien que quede... no sé si me he explicado con suficiente claridad.
El caso es que ya estoy hasta las tetas de hacer el indio en la ducha, tratando de no mojar los vendajes, así que ¡más les vale que mi salud penda de un hilo! Y os voy a contar una última cosa, el domingo estaba yo tan embobada con mi bici nueva que me metí en la ducha sin pensarlo, ¡joder! ¡cómo mola el agua calentita por las mañanas!, y cuánto tiempo hacía que no me daba una... una... -en este momento se me abrieron los ojos como platos! ¡pero tú estás boba!
Os podéis imaginar que el vendaje en cuestión se había mojado, de lo que no os podéis hacer una idea es de la cantidad de agua que absorbió ni de lo hinchadísimo que estaba. El caso es que decidí quitármelo y ponerme uno normal (que tengo como una docena en casa), lo que pasa es que el sitio no es muy accesible... Dejo aquí un momento para la publicidad y paso a detallar el resultado. Estupendo, me siento cómoda, me siento bien, lo he puesto bien, no he pegado el adhesivo en la herida con lo que no me duele... aparentemente todo bien así que desayuno y claro, después de un café y unas galletas digestive que, para un miembro de la familia sánchez -es decir los que visitamos a nuestro primo, el señor roca, al menos una vez al día en cuestiones de fuerza mayor- es un invento sin sentido, me dirijo a paso ligero hacia el baño, me siento y el asunto, esto... empiezo a notar cierta presión... y bueno, parece que no lo he taponado del todo. Ejem, una prueba más de mi condición de amparo
-la paya-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario