Otra vez rodando por el país saltando de tren en tren... Aunque esta vez el propósito era bien distinto, y -a pesar de los trenes- he pasado un fin de semana estupendo. Digo a pesar de, porque para hacer un trayecto de poco más de dos horas, he tenido que usar tres trenes diferentes, pero al menos a la ida no hubo retrasos y llegué a mi destino a la hora prevista. No puedo decir lo mismo de la vuelta aunque debo echarme buena parte de la culpa a mí misma, por amparo. El segundo tren de vuelta no era un tren, sino un autobús de sustitución ya que la línea parece estar, temporalmente en obras. El cambio estaba bien anunciado así que encontré el bus correcto al primer intento y, sorprendentemente llegó a su destino casi ocho minutazos antes de lo previsto. Aquí es donde amparo reluce, comprueba que su tren es a la hora estimada: 21.45 (son las 21.12) y decide darse un paseo por la estación, concretamente, en el andén número uno, que es el andén del que saldrá mi tren. Por algún extraño motivo se me ocurre mirar al tren estacionado en el andén número dos y me parece ver un rótulo bastante familiar... entrecierro los ojos para garantizar la claridad de la imagen y leo... ¡Manchester! no me dio tiempo ni a hacer el amago de cambiar de andén, el tren arrancó y siguió su itinerario mientras yo, me quedaba ahí, mirando y pensando cómo narices ha ocurrido...
Dicho sea de paso que no era mi tren, sino uno que venía con retraso y pasó a eso de las 21.25 mientras yo permanecía en la inopia en vez de mirar las putas pantallas, que para eso las ponen. Ni que decir tiene que mi tren se retrasó media horita...
Anécdota curiosa la de aquella estación: Stoke-on-Trent, por si alguien tiene curiosidad. En la (cálida) sala de espera del andén 1 hay una estantería con libros y un cartel que dice algo así "No dudes en coger uno de estos libros para leer durante tu viaje y, una vez finalizado el libro puedes devolverlo aquí o compartirlo con otras personas". Siento decir que los libros estaban nuevos y que pienso volver a coger uno, escribir, mi nombre, la fecha y el lugar donde lo cogí, junto con una nota animando a otras personas, que lo lean cuando yo lo deje en cualquier bar a que hagan lo mismo, a ver hasta donde llega, quizás deba escribir mi email, para hacer un seguimiento... Me arrepiento de no haberlo hecho pero... ¡volveré!
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