lunes, 22 de septiembre de 2008

De boda

Pues haciendo encaje de bolillos con vuelos transoceánicos (ya escribiré los detalles, que la cosa va con calma y es bien larga), he acabado pasando el fin de semana en España, cerca de la capital, para asistir al enlace matrimonial de un par de amiguetes.

Asistí a una misa que casi no parecía misa, en el que el cura estaba casi por temas de protocolo, pero vamos, que no lo hubiera echado de menos pese a haber sido una boda por el rito católico. Se hablaba de los novios (ahora ya marido y mujer), subía y bajaba gente a hablar de los novios, a darles ánimos (esto nunca lo he entendido bien, es como decirles: "la habéis cagado bien así que mucho ánimo para lo que queda"), las ofrendas fueron bastones de montaña, no hubo anillos, ni largas colas para comulgar (creo que esto al cura no le gustó mucho), la música no era de orquesta sinfónica sino más bien rollo bandas sonoras, los votos no fueron los sempiternos "¿quieres a Fulanita? ¿y tú a Menganito?", Fulanita iba de un verde grisáceo super bonito y Menganito llevaba un traje de novio con un chaleco que era azul celeste por delante y blanco por detrás (esto me dejó marcada porque, aunque siempre he visto chalecos no había caído en que la parte delantera y la trasera son de distinta tela y color, por leve que sea la diferencia). La comida estuvo pensada hasta el mínimo detalle, sin piña para la niña, con las mesas bautizadas con nombres de montañas a las que los nuestros enamorados habían subido. El mero estaba espectacular y el pato hubo que hacer grandes esfuerzos para terminarlo porque, a pesar de que setábamos ya bien llenos, estaba mejor aún que el mero.

Después hubo Vals, música, bebidas y baile para todos. Yo, que soy una persona muy sensible, como sé lo que se gastan los novios en organizar una cosa de estas, hice lo que pude para amortizar su inversión y me tomé alguna que otra copa ;-) y eso, derroche de buen humor. Ni que decir tiene que algunos alargamos la fiesta un poco más, por determinado pueblo de la provincia de Toledo.

-la paya-

2 comentarios:

  1. Digo yo, que hoy que estoy en plan corrector: "... , a pesar de que estábamos ya bien llenos, ..."
    Sugiero.

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