Digamos que el señor Canuto es mi último casero en Pucela, y que no se llamaba así pero parecido. Digamos que la vida nunca deja de sorprendernos, así que mi ex-compañero de piso me ha informado que en los encierros de Laguna de Duero se encontró con "el Pepe", nuestro otro compañero de piso. No tardó en contarle que nuestro casero había sido encontrado por su señora esposa en postura cariñosa con otra señorita y le había echado de casa. Siguiendo la rueda él ha echado a los inquilinos de "Arbolillos" y ha tomado posesión.
Así que cuando este invierno apriete el frío y castañeteen los dientes, no olvidéis acordaos de las brisas de "Arbolillos" y de cuando le decía yo:
"Que no cierran las ventanas!"
Y él decía, claro que cierran!(cabrón vas a ver).
Ja, ja, el señor Canuto tenía otros vicios.
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