miércoles, 26 de marzo de 2008

la mujer de las nieves

ya vuelvo a escribir historias. Los diez días del festival de cine español me dejaron sin tiempo para mí y luego llegó un fin de semana largo que empleé en visitar algunos amigos en Barcelona :) La vuelta ha sido un tanto extraña, para empezar, nevaba y llegué a casa justo a tiempo para ver nevar desde la ventana de casa, calentita, que es como más se disfruta de la nieve. Al día siguiente me fui a trabajar y, cuando volví a casa encontré una fuga de agua en la caldera. Llamé al casero y después al servicio técnico, quienes mandaron a un técnico para asegurar que no tenía ninguna fuga de gas. Perfecto, pero el técnico precintó mi caldera y la apagó para evitar el riesgo de usarla en condiciones peligrosas.

Total, que mañana jueves vendrá el ingeniero correspondiente a arreglarlo y yo, mientras tanto, disfruto de los días más fríos de esta primavera, cinco graditos, sin calefacción. Ayer pasé parte de la noche pensando en la ducha matutina, porque es la misma caldera la que calienta el agua... Cuando sonó el despertador esta mañana, tardé media horita en atreverme a saltar de la cama, ir al baño y probar la ducha. Sin pensarlo más me puse debajo de la alcachofa y... ¡¡salía calentita!! ¡qué gozo! ¡qué maravilla! entonces entendí (con gran alegría) el significado pleno de "ducha eléctrica" y es que la ducha es eléctrica, un cacharrito que calienta el agua sin usar la caldera. Cualquier otro grifo de agua caliente (bañera y fregadero) tiran de la caldera, pero la ducha no :)

Y aquí estoy, más feliz que un filete, poniéndome capas y capas, esperando que mañana quede solucionado el asunto. En un rato me entretendré en concinar para unos cuantos días y planchando toda mi ropa arrugada, que en movimiento hace menos frío!

-la paya-

1 comentario:

  1. Es de recordar que siempre es útil en ciertas latitudes, tener una estufilla eléctrica, de esas pequeñitas-pequeñitas, para solventar estos percances técnicos. Parece mentira que no te acuerdes de Toledo y del ICAM.

    Gélidos recuerdos desde UCLM, sin calefacción ya (claro, si estamos en abril).

    ResponderEliminar