domingo, 13 de mayo de 2007

En busca del castillo perdido

El sábado se vino un amiguete mío a Toledo así que nos fuimos de rutas por la provincia. Salimos en dirección a Ávila y paramos en Torrijos, que tiene una colegiata de impresión Maqueda, con castillito y tal; Escalona que mola mogollón, la plaza, el castillo, la muralla... merece la pena pasear por las calles. Luego llegamos hasta Almorox, ya en la provincia de Madrid, pero sólo tiene un rollo medieval. Y después intentamos llegar hasta un castillo que venía en el mapa de carreteras, un pueblo que se llama Alamín, pero que resulta que ya no existe, que abandonaron el pueblo y alguien compró el castillo y buena parte de los terrenos (de esto nos enteramos después de dar vueltas como tontos sin poder llegar al sitio, parando en un pueblo cercano y perguntando a los lugareños en un bar). El caso es que está señalizado en el pueblo de Villa del prado, en un cartel antes de tomar la carretera y pone: Alamín M-540 y un poco más allá llega el primer hito kilométrico de una carreterucha y pone M-540 Km 2. ¡Qué bien! -dijimos nosotros ilusionados- ¡lo hemos encontrado a la primera!. Avanzamos unos cuatro kilómetros y de repente... ¡se termina la carretera! Como lo oyes, termina la carretera y te encuentras de frente con una valla que pone coto privado de caza.
¿Ocurrirá lo mismo con todos lo pueblos que poco a poco quedan despoblados? ¿Se puede comprar también una carretera comarcal? ¿y los caminos vecinales? ¿Qué nos depara el futuro?

-la paya-

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