Siempre me he preguntado cómo sería la vida estilo Blade Runer, con replicantes y todo eso. Hoy, en medio de la era de la comunicación, las nuevas tecnologías, redes neuronales e inteligencia artificial, he comenzado a vislumbrar la respuesta. Hoy ha venido un androide a la empresa a auditar nuestro sistema de calidad. El tío ha llegado a las 8.50 de la mañana, ha salido a las 18.25 y ha movido el culo de la silla, exclusivamente para ir a mear a las 13.00.
El androide, que en principio parecía simpático ha repetido los mismos chistes una y otra vez cada vez que un nuevo personaje entraba en acción y claro yo, que he tenido que estar encadenada a la misma mesa, me los he tenido que tragar todos, y me quedan cuatro largos días de observación del comportamiento de replicantes.
Después resulta que el androide en cuestión ha sido diseñado única y exclusivamente para trabajar. Es un consultor con 30 años de experiencia en el sector que dice adorar su trabajo y que presume de haber viajado cruzando charcos 60 veces en el pasado año. Y yo hago cuentas: si una pequeña empresa como la que a mí me paga necesita 4.5 días para ser auditada y el androide se ha leido la documentación el domingo por la mañana, ha viajado el domingo por la tarde y va a estar aquí hasta el viernes por la noche en que vuelva por fin a su lugar de origen, que la semana pasada estuvo no sé cuantos días en China... Voy a volver a hacer las cuentas: si se pasa una semana en cada sitio, el año tiene 52 semanas y él ha cruzado medio mundo en 60 ocasiones en 2008... ¿Cuándo dispuso de tiempo en su vida para engendrar dos criaturas? ¿son realmente suyas? ¿pueden los androides procrearse por internet? ¿mientras auditan a algún incauto?
Resumiendo: por mucho que te guste tu trabajo, hay que estar loco para hacer esto durante 30 años... o ser un auténtico pellejudo (lo que no sé aún es si mandaría a algún Blade Runner para exterminarlos, probablemente no, a menos que decida dejarme crecer el bigote y luchar por la raza aria de los no androides...)
Ya, que se me va un poco la olla pero ¿qué esperábais después de semejante día? ¿qué va a ser de mí cuando termine esta semana? ¿sobreviviré? de momento he comenzado una novena de pintas: hoy una, mañana dos...
-la paya-
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