Así, de repente, el fin de semana temperaturas rondando el cero y, esta mañana... cinco por debajo. Ese frío que atraviesa pantalón, pelos, piel, musculillos etc y se ceba, directamente con tus huesos. ¡Mola!
Mis zonas menos protegidas por el abrigo de la ropa han sido piernas y manos y no ha habido que amputar, ligeras maniobras de reanimación fueron suficientes, aunque yo creo que esta noche, cuando vuelva a casa después de la clase de dibujo no voy a necesitar sonarme los mocos por el camino, ya me quitaré los bloques de hielo cuando llegue a casa :)
¡A disfrutarlo!
-la paya-
PS: y lo de disfrutarlo lo digo completamente en serio. ¿Es que hay algo mejor que el calor del hogar en un frío día de invierno?
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Joeeerrrr.
ResponderEliminarPues para tú ahí el frío, que llega aquí y ya sabes como funciona la calefacción en la Uni.
Siento lo del tortazo, porque se del dolor a posteriori, y te das cuenta del peligro que has corrido con el tráfico.