domingo, 4 de marzo de 2007

experiencia fnac Vs compras "en vivo"

Todo empezó allá por el 13 de enero, día en que entré por vez primera en la página de fnac. Allí descubrí un mundo perfecto, en el que pude encontrar cienes y cienes de deuvedeses, cedeses y libros a precio de ganga (no todos, claro).

La página está muy bien diseñada, para que tú puedas seleccionar, sin cargo de conciencia todos los artículos que puedas desear comprar que, en mi caso eran muchísimos. Después puedes hacer una selección de los artículos que más te gustaría comprar, para seleccionar entre éstos los que puede ser más probable que compres y así hasta que, finalmente, decides la cantidad exacta de euros que estás dispuesta a gastar y eliges los artículos que de verdad vas a comprar.

En mi caso esta selección de la selección de la selección duró bastante tiempo pero finalmente me decidí por cuatro películas, que solicité a través de la misma página sin ninguna dificultad.

Allí constaba que los artículos serían entregados en 15 días así que con toda la ilusión del mundo comencé la espera.

Dos semanas pasaron y ninguna noticia obtuve. Una semana más comenzó a preocuparme y me puse en contacto con el servicio de atención al cliente, en el que me informaron de un problema con uno de los artículos, que no lo habían recibido... concluimos que les concedía tres días más y si no llegaba, me fueran mandando las otras 3 películas.

Una semana después (es larga la historia), ¡seguía sin tener noticias! volví a llamar y, entonces sí, se dieron por enterados, porque al día siguiente tenía un mail de confirmación informándome que mi pedido se había desglosado en dos pedidos (de los que sólo me cobrarían los costes de envío de uno de ellos).

Justo una semana más tarde tuve que volver a llamar, preocupadísima porque seguía sin tener mi pedido, pero debí precipitarme porque horas después tenía ya el aviso de que tres de mis pelis habían llegado a mi domicilio.

¡Qué emoción, qué alegría! no cabía en mí de gozo y, tres días más tarde llegó la cuarta... pero entonces vino el susto y es que una de las pestañitas que sujetan el DVD estaba rota, con lo que rodaba por la caja.

Ya que he pagado por un artículo nuevo, llamé para pedir que me lo cambiaran, y parece que sí, que lo van a hacer, ya han enviado a un mensajero a recoger el objeto defectuoso y aún tengo la ilusión de que en esta semana pueda, por fin, terminar esta aventura...

Conclusión: viviendo a 70Km de Madrid... ¿quién quiere comprar artículos por internet, cuando te los puedes llevar puesto y visitar a algún amigo?

Esto enlaza con una carta al director que he leído hoy en el semanal en la que se hace una reflexión sobre internet, esa "ventana al mundo" y lo vagos que somos, que ya podemos hacerlo casi todo sin movernos del sofá. Primero para cambiar de cadena sin levantarnos y después haciendo la compra de la semana sin salir de casa...

La verdad es que las tecnologías nos facilitan la vida, pero no conviene abusar, no se puede permitir que el placer de ir a "la plaza" -del mercado-, por citar un ejemplo, y ver el ambiente que hay no se puede perder. Quién sabe si en unos años acabaremos bebiendo en casa solos y abastecidos por "tele cerveza".

-la paya-

4 comentarios:

  1. esto pretendía ser una queja sobre el servicio de fnac (alabando sus virtudes, que también las tiene) y mira en lo que ha terminado!!

    -la paya-

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  2. basfda???
    qué es eso?...jeje
    ...
    -Enriqueta-

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  3. Enriqueta, veo que sabes hacer comentarios a la primera, yo hice varios intentos y uno, en vez de texto fueron letrujas aleatorias... (sé que no merecía explicación, pero es por comentar)

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